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Constituyamos la plataforma: “Para que la gente pueda”

22. Febrero 2010

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La sociedad dominicana requiere de una transformación dirigida a fomentar el desarrollo humano de las personas. Para que esto sea posible necesitamos crear  una plataforma de democratización activa que promueva dicho desarrollo, así como  el incremento de opciones, responsabilidad y libertad.  Propongo la creación de un verdadero régimen de derecho y de una gestión pública basada en el paradigma de derechos humanos y en la rendición de cuentas por la responsabilidad contraída.

Y por que no comenzar por nosotros mismos?. Los que hemos tenido la oportunidad de lograr más años de escolaridad, a veces duplicando el promedio nacional. Los que tenemos acceso pleno o en gran medida a las tecnologías de comunicación e información. Los que hacemos uso privilegiado de fuentes de información y conocimiento. Los que hemos tenido la ventaja comparativa de ser entrenados en el ejercicio de criterio. Los que podemos, actualmente. Comprometámonos seriamente para que la gente pueda.

Propongo una plataforma que permita crear un impactante movimiento de transformación cultural, social, económica y política.

Todo esto es posible si nos unimos y ponemos de nuestra parte  para proponer los temas centrales de debate, que de hecho ya están ahí y en muchos de ellos estamos involucrados. Vamos a compartir información y puntos de vista a enriquecer y enriquecernos. Hagamos redes de establecimiento de criterios y estándares, de discusión y formación de opinión con todos los que se sientan concernidos por las motivaciones de esta plataforma.

Constituyamos este movimiento de opinión, de cultura, de información y conocimiento que en principio se constituya entre nosotros, los que ahora podemos hacerlo, pero que tenga entre sus compromisos programáticos extenderse hacia el resto de la sociedad y cómo hacerlo desde ya.

Pensemos la plataforma como un conjunto de foros, redes, medios de información y discusión sobre cómo se hacen las cosas y cómo deberían hacerse. Primero entre nosotros, pero colocando como una de las prioridades involucrar a la gente en general y cómo hacerlo desde ya.

Propongo que desde su surgimiento la plataforma ciudadana para que la gente pueda declare su intención política, porque todo lo que  he escrito en este lugar, hasta ahora es política,  pero esta intención política no se agotará en expresiones simbólicas y emblemáticas –si bien hará de este tipo de expresiones una de sus manifestaciones de nueva cultura— como tampoco se agotará en la difusión de propuestas ni la presión sobre las autoridades. No. La plataforma, si quiere que realmente la gente pueda, tiene que concebir desde ahora cómo influirá para que actuales autoridades electas y designadas sean removidas de sus cargos si es que se concluye que no representan adecuadamente los intereses generales. La plataforma debe elaborar un repertorio de formas de influir en las decisiones en proceso, en curso. Y debe concebir cómo apoyará a candidatos a puestos de representación y de decisión, cómo hará que su influencia se multiplique y fructifique en efectivas cuotas de decisión.

Si hasta este punto se podría dudar acerca de la naturaleza de esta plataforma ciudadana y se le podría atribuir la de pretender ser un movimiento político más, con lo que explico a continuación se excluyen los límites y características de los paradigmas partidarios tradicionales.

En la plataforma podrá participar las personas que coincidan con las propuestas, intenciones y modos de actuación. Es más, desde los inicios de esta modalidad de acción creemos que hay que llegar hasta e integrar en ella a diputados, síndicos, regidores, senadores, militantes, técnicos y funcionarios, y miembros de partidos, en el poder o no. Que sean parte de los procesos de discusión, de debate, de formación de cultura política nueva. Porque las actitudes y condiciones para ser parte de un movimiento de transformación no excluyen a nadie que quiera y pueda asumir tal transformación.

Entre los que actualmente podemos, hay de todo tipo de personas. Es en el proceso de creación de cultura política innovadora y en las formas que irán surgiendo de sus dinámicas donde se decantará a quién apoya la plataforma y a quién no.

Comencemos por establecer un site en internet, un blog, unos foros. Establezcamos redes de creación de consensos y disensos a través de twitter y otras herramientas de microblogging, repositorios de documentos y materiales para formar criterios. Hagamos discusiones ordenadas y con vocación de llegar a síntesis y  uso de facebook y otras herramientas para redes online. Integremos todo esto con redes de grupos de discusión, de actividades culturales, simbólicas.

Ya hay mucho de esto avanzado. Existen redes interpersonales utilizando todas estas herramientas. Muchos de nosotros somos parte de una u otra modalidad de actuar y de proponer y promover ideas. Pero no hemos convergido todavía. La plataforma ciudadana será precisamente esa convergencia. Un esfuerzo de síntesis y de que saquemos conclusiones que nos lleven a compromisos de acción y a acciones enmarcadas por su finalidad y por las circunstancias.

Una convergencia desde las modalidades de creación de cultura hasta las modalidades de actuación.

Desde los “social media”, los foros, los repositorios de información, los blogs y medios digitales, los canales de vídeo online, utilizando la “política por internet” y por los mensajes desde teléfonos celulares o móviles. Creando diversas nuevas formas y lugares de encuentro digital y presencial para debatir y consensuar sobre qué promover y cómo, sobre qué hacer en una coyuntura dada, iremos configurando –desde la libertad de acción de cada uno y respetando las singularidades de espacios ya existentes y de formas de expresión ya constituidas—la nueva cultura política necesaria.

Si tenemos que reconocer que es imprescindible hacer acopio y convergencia de esfuerzos que han surgido antes y de la alianza y encuentro con personas y entidades que ya están actuando, en cierta forma, en el mismo sentido que proponemos y que de lo que se trata es de una convergencia de propósitos con nuevos métodos y procedimientos, también tenemos que advertirnos que surgirán –que así sea—otras modalidades y formas de actuar y de intentar influir.

Mi propuesta es que mantengamos un perfil abierto, un modo de proceder abierto a que tengamos que aprender de otros y unirnos a otros. Se trata de buscar confluencia para hacer un cauce cada vez más fuerte: aprendamos de los ríos y de la naturaleza en la que las fuerzas y la dinámica natural determina lo que ocurrirá cuando dos cauces convergen en una misma pendiente.

Mantengamos la apertura de una red policéntrica, lo más laxa posible en cuanto a las tensiones imprescindibles para mantener la convergencia de propósitos. Sobre esto tenemos todo por aprender, puesto que la disciplina que estudia las redes y la complejidad es un área de conocimiento en desarrollo.

De mi parte voy a comenzar la popuesta invitando a otros a que hagamos un esfuerzo común, el que es necesario para que los dominicanos y dominicanas podamos avanzar hacia el bienestar y la democracia, hacia la inserción con identidad propia, con denominación de origen, en un mundo global y complejo que no porque homogenice tendencias centrales en la comunicación, la economía, la sociedad y la cultura, niega la potencia y la posibilidad de que nuestros acordes pasen a formar una parte distintiva de un concierto universal.

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Politica 2.0 para que la gente pueda actuar

12. Febrero 2010

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Los principales medios de información suelen hacerse eco y cada vez con mayor frecuencia, de acciones ciudadanas diversas, organizadas y realizadas por segmentos jóvenes e instruidos de la población, que se apoyan en el uso de las herramientas de las tecnologías de información.

De esta manera vemos como se han destacado importantes protestas sincronizadas por medio de mensajes desde teléfonos móviles (sms) hasta grandes movilizaciones generadas con el uso intensivo de las redes sociales online como (facebook) o herramientas interactivas de comunicación en tiempo real (twitter), logrando así constituirse en redes de resistencia cívica o desobediencia civil, movimientos de opinión o grupos de presión.

Desde Irán a Argentina, desde Venezuela a Turquía o desde la Habana a Madrid, cunden los ejemplos del amplio uso de las tecnologías de información y comunicación como herramienta fundamental para impulsar la convergencia de opiniones, la disensión, el rechazo a una política específica o hasta a un régimen político o la conducción de un Estado.

Por otra parte, cada vez más los candidatos a cargos públicos se ven compelidos a establecer su presencia en Internet como una de las condiciones indispensables para llegar a los segmentos más dinámicos de la población y para convencerles de sus propuestas. Mientras, las administraciones públicas y los responsables de la gestión de los intereses colectivos recurren a estas mismas herramientas para establecer una relación bidireccional con las personas. Y muchos de los servicios y prestaciones que las administraciones públicas deben brindar a su ciudadanía ya se organizan a través de las TIC, emulando prácticas que el mundo de los negocios ya había desarrollado desde hace tiempo en la prestación de todo tipo de servicios que pueden ser catalogados, ordenados, revisados y sometidos a exigencia y control de calidades desde internet.

No es casual entonces, que la política, entendida como dimensión del conocimiento y disciplina que enmarca las acciones dirigidas a ordenar la voluntad colectiva, se vea retada y paulatinamente transformada por los cambios culturales derivados de la expansión de las nuevas tecnologías.

Es el tiempo de la política 2.0, y apenas comenzamos a conocer y experimentar lo que viene en relación con esta ola de transformaciones.

Que es política 2.0 ? es la reorganización de la política ordinaria y tradicional a partir un proyecto de acción ciudadana que se basa en las tecnologías de información y comunicación (TIC)

Me parece que hasta ahora los políticos y muchos de los activistas sociales han entendido la política 2.0 como algo instrumental, como una dimensión “aparte” en la que se “usan herramientas” especiales.

Los cambios en la tecnología que han dado origen a muchos retos conlleva cambios culturales profundos en la sociedad. Son cambios en “las fuerzas productivas”, como se habrían referido a ellos los marxistas si estos cambios se hubiesen producido varias décadas atrás, cuando este paradigma estaba en boga. Y es que el impacto de estos cambios está poniendo en entredicho los conceptos legales sólidamente establecidos durante siglos, como el de propiedad, en el caso de la propiedad intelectual, por ejemplo.

Es por eso que creo que esta nueva práctica política que se avecina y que se está imponiendo paulatinamente en los segmentos de población en los que coinciden las capacidades intelectuales con el nivel de ingresos suficiente para tener acceso a las nuevas tecnologías, es una cultura política en la que predomina por la bi-direccionalidad, la retroalimentación, la deliberación continua, la formación de consensos mutables y puntuales, el ejercicio del control sobre la autoridad y la limitación de las formas verticales de dirección y organización. En este nuevo fenómeno, la dispersión de la autoridad a la que tanto le han temido los operadores políticos y sociales de la época industrial previa es un atributo positivo y altamente valorado.

La práctica política 2.0 no se limita a la realización de campañas para obtener votos o para acciones puntuales. Sólo si nos limitamos a una mirada puntual y somos incapaces de unir los puntos y ver en perspectiva aceptaremos esta visión instrumental de la nueva cultura. Pero no es así. Con el avance indetenible de estas nuevas formas de comunicación y de relación vamos aprendiendo y “actuando” en aras del bien colectivo.

Todavía los paradigmas de interpretación de las nuevas formas de construir voluntad colectiva están en construcción. Sin embargo, podemos comenzar a construir claves de interpretación que nos permitan transformar la acción política de manera global y en cada país en específico.

El mundo de lo “virtual” cuando se refiere a las tecnologías de información y comunicación, ya no es algo aparente, que es la acepción física tradicional, sino que es virtual en tanto tiene la virtud de producir un efecto. Pero debemos apurar el paso y hacer que ese efecto a producir sea real y actual.

La construcción de redes de información, de conocimiento, de opinión, de construcción de visiones y agendas, de producción de consensos y compromisos, es parte inherente de este proceso de transformación de nuestra cultura política. La vigilancia, escucha activa de lo que hacen nuestras autoridades en todos los niveles de gobierno o administración pública es otra parte indispensable. Como también lo es la contrastación de informaciones y el establecimiento de diálogos y de posiciones entre autoridades y ciudadanía. No es algo inaudito. Hace apenas días el Presidente Obama concedió una entrevista pública a los usuarios de Youtube, en línea y en tiempo real, scomo se puede ver en la página de la Casa Blanca y cita el periódico El Mundo.

Ver video aquí

Todos estos componentes serán más que instrumentales si son puestos en marcha por movimientos y grupos trabajando en red dentro de un proceso o convergencia más amplia que busque efectivamente transformar la gestión pública y la sociedad en su conjunto. El elemento central de esta convergencia tiene que ser una agenda básica común de temas y de cambios. Y una decidida y expresa vocación de enriquecer la representación política llevando a puestos de autoridad a personas que sean parte de estos movimientos. Es una cuestión de poder. Es hacer que la gente pueda, que podamos actuar y efectivamente garantizar que nuestros consensos y puntos de vista tengan que ser tomados en cuenta a la hora de diseñar y poner en ejecución la agenda del interés público. Es una ruptura del oligopolio de la política que sostienen los grupos fácticos y el sistema de partidos políticos.

Las claves están en diseñar y poner en marcha las actuaciones y los recursos imprescindibles, al servicio de esa agenda de renovación. Definamos la agenda, construyamos los consensos básicos, diseñemos los modos de actuar en coordinación y convergencia y hagamos los compromisos necesarios.

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¿En qué y cómo participar?

5. Febrero 2010

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Estamos llamados a tomar parte activa en la definición y ejecución de las políticas públicas para garantizar que las mismas comiencen a responder al interés ciudadano, que no puede ser otro , que el de iniciar un proceso sostenido de alcanzar mayores logros en materia de desarrollo humano.

También es imprescindible que establezcamos condiciones y procedimientos que obliguen a aquellos a los que encarguemos de la gestión pública, la gestión de “los asuntos de los seres humanos” (Edgar Morín), a que cumplan sus responsabilidades siguiendo estándares adecuados y a que rindan cuentas por su desempeño.

Tenemos que incrementar el compromiso activo de las personas en lo que respecta a los dos aspectos anteriores: la decisión sobre las metas colectivas a perseguir y las condiciones y calidad de las funciones de gobierno y de liderazgo. Incrementar ese compromiso activo se traduce en capital social y gobernanza.

Una política pública no es sólo la enunciación de unas metas colectivas, ni la declaración de un compromiso con la prosecución de dichas metas. La asignación de recursos financieros, logísticos, institucionales y humanos, así como los procedimientos, la energía, visión, coraje y disposición del liderazgo respecto de su ejecución son esenciales.

En nuestro país es usual que las autoridades en las diversas esferas de gobierno y el liderazgo social y económico se pongan a tono con aquellos temas que están en boga. Lo que no es frecuente es que se dispongan y ejecuten las medidas concretas imprescindibles y suficientes para alcanzar las metas declaradas.

Los que nos comprometamos con la superación del déficit de poder  que afecta tan negativamente a la mayoría de las personas de esta sociedad, tenemos que comenzar por establecer un consenso práctico acerca de cuáles son las políticas fundamentales que tendrán que ser puestas en marcha por un período lo suficientemente largo como para que sus efectos se tornen en irreversibles. Junto con ese conjunto de políticas tenemos que establecer las herramientas para darles seguimiento y evaluar continuamente su eficacia y la eficiencia de su ejecución.

Reflexionar y actuar con respecto a la gestión pública, coincidiendo con las metas colectivas,  mediante el desarrollo de un proceso, eso es política.

No podemos seguir dejando la política como un coto privilegiado para una casta de audaces e inescrupulosos que no tienen reparos en actuar conforme a sus intereses de grupo, particulares e individuales, antes que cumplir con el mandato de la ley y las atribuciones que son puestas a su cargo.

Si no definimos unas calidades exigibles para el desempeño de las funciones públicas y actuamos para que éstas sean alcanzadas y cumplidas por quienes asuman posiciones de autoridad, de nada servirá que coincidamos en cuanto a las metas y condiciones de ejecución. Porque las autoridades, electas o designadas, constituyen una especialización de recursos humanos, una división técnica del trabajo, que encarga a una parte de la sociedad la responsabilidad de dirigir y gestionar el avance de toda la sociedad.

Por lo tanto, si resumimos lo hasta aquí expuesto, tenemos como ámbitos primordiales de actuación, de ejercicio de la responsabilidad ciudadana en este momento, estos tres:

  1. Establecer consenso sobre los que deben ser los objetivos y metas que tiene que acometer la sociedad dominicana en la actual etapa para emprender una equiparación del acceso a oportunidades, que es en esencia el desarrollo humano, así como los procesos y formas en que los alcanzaremos.
  2. Comprometernos en lo que respecta a cómo debe gestionarse la sociedad.
  3. Actuar de forma colectiva para garantizar que tanto el interés general como la calidad de la gestión sean consecuentemente buscados y obtenidos por la sociedad.

De la coincidencia en cuanto a estos tres propósitos se deriva la urgencia de expandir continuamente entre las personas tanto el compromiso como la disposición de actuar en correspondencia con el mismo.

Y esto último hoy es más factible que nunca. La experiencia reciente en diversos países en los que una masa crítica, inicialmente no mayoritaria, fuertemente motivada y concernida por asuntos de interés la colectividad, ha logrado desencadenar procesos institucionales de cambio por las vías democráticas.

Los medios y tecnologías de información y comunicación, así como las estrategias y herramientas de organización en red, de sincronización y articulación de que disponemos, utilizados adecuadamente, apuntan a la posibilidad de desarrollar este tipo de actuación política y a que podamos lograr los objetivos de la misma en un plazo relativamente corto.

Descubrir, adaptar y adoptar un repertorio de herramientas de gestión y actuación política coherente con lo hasta aquí esbozado no es una tarea sencilla , y  requerirá de revisiones y ajustes constantes. Pero no es que se trate de algo fuera del alcance los que estamos dispuestos a hacerlo. Emprender esta tarea con creatividad, iniciativa y continuidad es lo que corresponde al momento actual que vive la República Dominicana.

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Desarrollo humano: cuestión de poder

1. Febrero 2010

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En nuestro país existe una amplia desigualdad y una mala distribución para que las personas puedan obtener oportunidades de desarrollo tanto al inicio como al final de sus vidas. Esta afirmación es planteada por el Informe de Desarrollo Humano en la República Dominicana 2008, entendido ésto, como “la ampliación de las libertades reales que tienen las personas para elegir lo que valoran en la vida”.

Según este documento, “en una sociedad como la dominicana, de gran inequidad social, económica e institucional, el acceso a las oportunidades está determinado por el poder individual o del grupo al que se pertenece. Esto se debe a que la sociedad no es capaz de garantizar a la ciudadanía un mínimo de capacidades y oportunidades; de forma que se garantice que el resultado en la vida esté determinado por el esfuerzo y no por la clase social, el lugar, o el sexo con que se nace.” [Informe de Desarrollo Humano República Dominicana, 2008]

El drama contradictorio de nuestra sociedad queda plasmado en la conclusión sobre la inequidad que plantea este Informe. La sociedad dominicana en los últimos 50 años ha tenido un crecimiento sostenible en lo que respecta a la economía, es decir, de la producción y distribución de bienes y servicios, mientras que en lo que respecta a los indicadores sociales más importantes, a los aspectos institucionales y de organización de la convivencia (gestión y gobernabilidad) y a la capacidad de formular, concertar y organizar nuestra acción colectiva hacia metas comunes, nuestro desempeño deja mucho que desear.

Probablemente estas deficiencias y carencias expliquen por qué la observación de las manifestaciones cotidianas de nuestra vida colectiva, de nuestro devenir como sociedad, así como de la percepción cada vez más extendida sobre lo que somos como sociedad (que se enuncia en las principales expresiones de lo que piensa y siente nuestra gente) nos llevan a concluir que en la actualidad los dominicanos y dominicanas nos caracterizamos, en términos generales, por actitudes que indican una crisis profunda en nuestras capacidades de actuar y proyectarnos como sociedad.

Y es que, si entramos en detalles, veremos que las actitudes que predominan actualmente en la sociedad dominicana oscilan como un péndulo. Por una parte la negación, apatía, desinterés, impotencia, escaso compromiso con metas sociales, dependencia o entrega de nuestras expectativas y voluntades y por la otra conductas sociales como el clientelismo, la corrupción y la perversión tanto de los roles sociales, como de las instituciones y las personas llamadas a conducir la convivencia de nuestro colectivo social.

No somos los únicos ni los primeros en advertir que el dominicano y la dominicana de a pie estamos atrapados en esa combinación de enajenación y entrega de nuestras capacidades y potencialidades: hemos cedido nuestras responsabilidades y nuestra capacidad de actuar para resolver esta situación.

Es lacerante darnos cuenta de que nos hemos sometido dócilmente a esta pérdida de noción de futuro y de compromiso colectivo, perdiendo las esperanzas de que podamos cambiar.

Mientras eso ha ido ocurriendo, segmentos cada vez mayores de población, han asumido la connivencia con prácticas de sobrevivencia y movilidad social cuyos resultados degradantes están a la vista en el incremento de la inseguridad ciudadana y social, en el deterioro de los lazos y los principios de convivencia, en la disgregación de los nexos de comunidad.

Y, como manifestación extrema de nuestro deterioro, crecientes grupos de avezados han optado abiertamente por el delito o la criminalidad como sus estrategias de realización colectiva e individual lo que explica tanto la corrupción y la tolerancia frente a ella como el avance del todas las formas de criminalidad, incluidos el narcotráfico y el lavado de activos proveniente del mismo.

No es de extrañar este resultado: es una consecuencia del déficit de poder y no sólo del déficit de poder entendido en su sentido político tradicional de capacidad y medios para influir y dirigir a otros, sino de poder en cuanto al sentido semántico más simple de la palabra como verbo que indica acción: de poder en cuanto capacidad de hacer, en cuanto potencia para actuar, en cuanto sentido de dirección propia, personal, de autonomía y visión de si mismo como sujeto.

La mayoría de nosotros sentimos que no podemos; que las cosas y tendencias que nos afectan negativamente están muy por encima de nuestras capacidades de entender, de proponernos y de actuar. Y tal percepción no es errada del todo: el dominicano y la dominicana de hoy siente que no puede porque la acumulación de deficiencias sociales e institucionales y la escasez de capital humano y capital social lo han colocado en una peculiar situación de desapoderamiento, de pérdida de capacidades y voluntad.

Una alternativa para que la gente pueda: participar significa ser responsable

Pero si este es un panorama bastante generalizado, no es absoluto: Millares, cientos de miles de dominicanos y dominicanas muestran un comportamiento y unas capacidades distintas.

Los casos de éxito en las actividades empresariales, profesionales, académicas, intelectuales, científicas, artísticas, deportivas y de muchas otras dimensiones nos muestran a dominicanos, hombres y mujeres, proactivos, tenaces, comprometidos profundamente con sus metas, su comunidad y sus aspiraciones, talentosos, responsables, visionarios, en pocas palabras: gente capaz de tener éxito en las más diversas actividades.

Lo mismo sucede con cientos de miles que forman las comunidades dominicanas en el extranjero y que proviniendo de condiciones desfavorecidas han logrado integrarse y tener éxito en países de mayor exigencia de competitividad y estándares de calidad.

Los dominicanos podemos. Los dominicanos somos capaces. Tenemos poder.

No obstante, para que la gente pueda, para que la gente se perciba a si misma como dotada de las capacidades y potencialidades hay cambios insoslayables que tienen que ser puestos en marcha. La mayoría de esos cambios corresponden a la esfera de la política pública, de la acción estatal dirigida a ordenar y moldear la convivencia para el bien común. Y son urgentes si se pretende reorientar el rumbo que nos ha llevado a la situación descrita.

Para modificar profundamente las condiciones que han dado origen a las situaciones que nos agobian hoy, es urgente también, que desde la sociedad, desde la esfera de lo que se suele denominar la sociedad civil, emerjan las iniciativas y las fuerzas que promuevan la transformación necesaria.

A aquellos que, por circunstancias que ahora no corresponde explicar, nos ha tocado en suerte vernos y construir nuestras vidas de otro modo, fuera de esas coordenadas de postración y enajenación descritas anteriormente se nos plantea la exigencia de contribuir a cambiar los factores que mantienen la situación indeseada.

Es la hora de ser parte. Es la hora de participar. Participar como el ejercicio de unos atributos que nos dan derechos de posesión y propiedad sobre la calidad de la vida colectiva de nuestra sociedad pero que también que nos exponen a los riesgos, a sufrir las pérdidas y las deficiencias.

Definir en qué participar y cómo es una tarea imprescindible. Compartamos el esfuerzo de acometerla.

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La administración de justicia en el nuevo orden constitucional

20. Enero 2010

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Publicado originalmente en el semanario gratuito Clave Digital Año 4 N 202  del miércoles 20 de enero de 2010, Santo Domingo República Dominicana, p. 12-13. Ver:  Versión de la edición digitalVersión PDF de la edición en soporte papel.

Uno de los temas que más atención recibió durante el proceso de reforma de la Constitución realizado por la Asamblea Revisora recientemente concluida fue el de las reformas al sistema de administración de justicia. Estas reformas ocupan un 15% (43) del los 277 artículos del nuevo texto constitucional que las presenta en los artículos que van del 149 hasta el 192, inclusive y que se organizan en los Títulos V “Del Poder Judicial”, VI “Del Consejo Nacional de la Magistratura”, VII “Del Control de Constitucional”, y VIII “Del Defensor del Pueblo”.

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Puesta en Circulación Sello Postal ENJ

16. Noviembre 2009

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IMG_9810La dilatada historia de los servicios postales se remonta a la antigua China, tres siglos antes del nacimiento de Jesucristo. A través de la historia, el correo postal ha jugado un papel vital en la comunicación de las sociedades. Ha mantenido la comunicación entre familias, permitiendo que su unión sobreviviera a pesar de las distancias. También, y no menos importante, ha permitido el intercambio cultural y científico de los pueblos en una época en que la tecnología no permitía otras posibilidades. En las librerías podemos encontrar libros repletos de cartas cuyo contenido cambió el curso de la Humanidad y aceleró su progreso y desarrollo.

Es ya una tradición que los institutos postales reconozcan la labor de instituciones a través de un sello postal que las conmemore. En esta ocasión, con motivo al décimo aniversario de la Escuela Nacional de la Judicatura, me siento complacido por la puesta en circulación de nuestra propia estampilla postal.
Ello así porque su significado va más allá de lo simbólico, y nos habla del reconocimiento al trabajo serio y tesonero que ha desarrollado cada uno de los actores involucrados en este anhelado sueño hecho realidad llamado Escuela Nacional de la Judicatura.

Para esta nueva emisión filatélica se imprimieron treinta mil unidades que estarán disponibles para coleccionistas nacionales e internacionales, y para todos aquellos que utilizan el sistema de envío postal.

El mensaje que quiere transmitir al mundo esta estampilla de 40 X 40 milímetros es inversamente proporcional a su tamaño. Señala el trabajo, el esfuerzo y la dedicación de todos los integrantes del Poder judicial. Dibuja, en su pequeña carátula, el respeto y reconocimiento a todos aquellos que hicieron y que cada día hacen posible la importante labor de formar a los servidores judiciales que velan por garantizar el cumplimiento de los derechos y deberes de los ciudadanos como base del Estado de Derecho y del sistema democrático en una nación civilizada.

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Despedida V Asamblea Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales

14. Octubre 2009

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Cada Asamblea General de la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales (RIAEJ), cierra el ciclo de una travesía e inicia un nuevo período. Y es que como decía el poeta nacional de Venezuela en su canto a España: “El marino es tan solo la expresión de un anhelo, pues para andar sobre el azul del mar hay que mirar el azul del cielo ”.

Concluir una travesía resulta difícil cuando la razón es abordada por los sueños y sentimientos de haber trabajado hombro a hombro para que hoy estemos aquí. Recordar este viaje, sintiéndonos colmados de atenciones y buenos tratos en este hermoso país (México) y su sede “El Instituto de la Judicatura Federal”.

Cuando partimos de la IV Asamblea General de Río de Janeiro, Brasil, puerto de toda Iberoamérica, fuimos llenando nuestras maletas con mucha constancia y trabajo. Desde que salimos del gran sur teníamos muy claro el sueño de nuestro norte:

Hoy hemos pasado de ser una RED de Escuela de 27 miembros a ser una RED de Escuelas de 82 integrantes con la incorporación de las 32 Escuelas que conforman la Red Mexicana de Escuelas REJEM y las 23 Escuelas que forman la Red Argentina de Escuelas Judiciales REFLEJAR, hoy somos más y esto nos va permitir ser más en colaboración, en esfuerzo, en trabajo, en constancia, en RED, donde cada nodo de la RIAEJ es igual. Pero desde ya les digo que aspiramos a trabajar en los próximos dos años para tratar de incorporar a través de mecanismo similares a las más de treinta escuelas del Brasil. Queremos ser la Red de Escuelas Judiciales más grande del mundo.

No llegamos a la V Asamblea con las manos vacía, ya teníamos una historia, una trayectoria de esfuerzos, y e trabajo que se concretizaban en unos ejes temáticos que hoy profundizamos y estructuramos con mucho más conciencia.

Salimos de este hermoso puerto de la V Asamblea en México con nuestra carta de ruta hacia la VI Asamblea que tendremos en Colombia, un encuentro que desde ya vislumbra la profundización con metas muy claras de nuestros cuatro ejes temáticos que serán compartidos por 82 escuelas lo que implica mecanismos nuevos de participación para la RIAEJ, vamos para Colombia a profundizar e implementar mecanismos que nos permitan:

  • Fortalecer la Formación judicial de nuestras escuelas a partir de un sistema de calidad que sustente los modelos educativos de nuestras escuelas;
  • Formar a nuestra jueces para poder vivir en la sociedad del Conocimiento o en la sociedad RED mediante la reducción de la brecha digital;
  • Lograr que podamos contribuir para que nuestras escuelas puedan Gestionar su conocimiento y compartirlo entre todos mediante la optimización y uso de los recursos que nos ofrece este Espacio virtual Iberoamericano común de capacitación judicial que es la RIAEJ;
  • Pero para lograr todo esto tenemos que Fortalecer nuestras escuelas judiciales de iberoamérica mediante la formación y motivación de los equipos de gestión.

La V Asamblea nos recibió con una gran pancarta temática: “La capacitación en el sistema acusatorio oral” el cual divulgaremos por todo nuestra Iberoamérica como una contribución de conocimiento de la RIAEJ, pero desde ya asumimos un reto mayor con la VI Asamblea y este lo vamos a construir a lo largo de estos próximos dos años, donde todos podremos trabajar para poder hacer más grande nuestra RED, no sólo en número si no en profundidad y resultados, que no se quede ninguna de nuestras escuelas sin trabajar en un equipo de trabajo, que cuando lleguemos a Colombia sea la culminación de un proceso responsable de participación, trabajar con sentido de RED que veamos culminar en la VI Asamblea de la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales, nos vemos en Colombia, si Dios lo quiere y si nosotros trabajamos para ello.
Feliz retorno mis queridas y queridos compañeros marineros de fragata.

Discurso pronunciado en calidad de Secretario General de la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales, el día 09 de octubre en el Distrito Federal de México.

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Asumamos un compromiso político por la alegría

12. Agosto 2009

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Cada día al levantarme me considero agraciado, pues he recibido mucho: la oportunidad de ver crecer a mis hijos, Guillermo y Fernando; la capacidad de soñar y compartir mis sueños; la posibilidad de expresar lo que siento; en fin: la posibilidad no sólo de existir sino de ser. Es por ello que cada día me descubre lleno de energía, optimismo y esperanza, armado de paciencia y perseverancia, militando en la política, en la lucha constante por democratizar la alegría.

Debo confesarles algo, todo mi accionar en la Escuela Nacional de la Judicatura ha estado determinado por mi vocación política. Siempre he actuado como lo que soy y espero ser hasta mi muerte, un político, un tenaz luchador por lograr que la alegría sea un patrimonio de todos, no sólo de unos cuantos que la han secuestrado, monopolizado, a costa de la infelicidad de la mayoría. Sé que muchos podrán categorizar esa afirmación como irreverente, pero lo repito, no soy más que un político, un ser humano que ha optado por contribuir en todo momento y con todas sus posibilidades a que todos puedan vivir con alegría.

Esa opción política se reafirma cada día cuando acuden puntualmente a mí, los recuerdos de los amaneceres en el sector “La Esperanza” del Barrio de los Guandules en Santo Domingo, lugar donde no nací pero donde opté por vivir en una etapa de mi vida, experimentando allí situaciones y emociones que me marcaron por siempre, llenando mi memoria de rostros de personas concretas que quieren y merecen vivir felices, que luchan cada día, y yo junto a ellos, por negar la lapidaria frase que adornaba una de las paredes de entrada al barrio: “La esperanza nos mata la alegría“.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la ceremonia de graduación que nos convoca hoy?

La respuesta es más fácil de formular que de hacerla realidad: La justicia es el sustento necesario e indispensable para permitir que cada uno de los habitantes de nuestro país pueda optar a vivir con alegría.

Y es precisamente la Escuela Nacional de la Judicatura el lugar en el cual se forman los más auténticos servidores de la justicia, mujeres y hombres comprometidos con la excelencia, decididos a entregarse a la construcción de un país donde cada uno vea protegido sus derechos, en libertad y solidaridad, en donde la pobreza y su expresión más odiosa, la injusticia, no nos golpee en la cara cotidianamente. Un país que conozca la verdadera alegría.

En la Escuela Nacional de la Judicatura trabajamos todos los días en la construcción de una mejor justicia para nuestros hijos y para nosotros mismos. Queremos un país donde se respete la institucionalidad, donde nadie esté por encima de la Constitución ni de las leyes. Todos los días, en cada momento, luchamos por demostrar que el compromiso puede más que la irresponsabilidad, que el verdadero espíritu de servicio público se expresa cada vez que cumplimos nuestras tareas con dedicación y sentido de justicia, que por el contrario la irresponsabilidad, la impunidad y el olvido no sólo son una señal inequívoca de mediocridad, sino que además matan la alegría.

En la Escuela Nacional de la Judicatura, luchar por la justicia significa nada más y nada menos que entregar a la patria a los mejores en el servicio de la justicia, a la vez que demostrar que desde el tercer mundo podemos dar vida a una institución pública de clase mundial.

Los jueces formados por la Escuela Nacional de la Judicatura durante estos once años de servicio son considerados modelos dentro del sistema de administración de justicia, reconocidos por su honestidad, responsabilidad, amor al trabajo y consciencia de que sólo con su ejemplo personal podrán contribuir a cambiar a sus familias, a su pueblo y a su país. Lo mismo podemos decir de los defensores públicos que conforman la Oficina Nacional de la Defensa Pública, una institución que cada día asume la enorme responsabilidad de procurar la asistencia permanente y gratuita para el justiciable.

El ejemplo no es una forma de enseñar, es la única forma de enseñar, y esa ha sido uno de los pilares de nuestra escuela, de sus directivos, de su equipo de gestión, de sus docentes, de sus colaboradores y de todos sus egresados.

Ustedes, que han concluido en forma exitosa sus programas de estudios, son ahora más conscientes para hacer uso de los conocimientos adquiridos, aplicando conceptos, sistemas y tecnologías actuales a sus labores, para transformar su presente y eliminar de nuestra realidad todas aquellas concepciones y prácticas de nuestro pasado judicial, acumulado en siglos de prácticas jurídicas que fueron consideradas y aceptadas como válidas, pero que hoy se contradicen con nuestra realidad y se han vuelto obsoletas.

Deben luchar cada día por mantenerse jóvenes, pero no en el sentido que nos pretende inculcar la ideología consumista y superficial vigente hoy día, donde se mide la juventud por la lozanía de la piel o la capacidad de esconder las huellas del tiempo; sino en la línea de cómo la definió José Ingenieros hace ya muchas décadas:“Joven es aquel que no tiene complicidad con el pasado”.

Hemos sido testigos cercanos del proceso de transformación que les ha tocado vivir, la influencia sobre otras personas que ustedes están teniendo y con ellas en el orden, las estructuras, la realidad y la historia. Nos llena de regocijo y orgullo conocer que han adquirido conocimientos y esperamos que los mismos se hayan convertido en sabiduría y que estén preparados para hacer uso de ella, pues como dijo Cicerón,”no basta con adquirir sabiduría, es preciso además saber usarla“. Pero lo más importante, es que además estamos completamente convencidos de que estos nuevos conocimientos adquiridos están acompañados de los valores personales y sociales necesarios para hacerlos dignos de servir a nuestro pueblo.
Y no podría ser de otra forma!

Nuestro sistema de justicia es heredero de las ideas y los sueños del siglo XVIII. Pero sus desafíos son los del siglo XXI.

La nuestra es una cultura en que la demanda por el reconocimiento de derechos individuales, económicos y sociales, se entrelaza con las exigencias jurídicas de un entorno económico crecientemente sofisticado, así como de un conjunto de obligaciones jurídicas emanadas de tratados internacionales que obligan a nuestro país.

En suma, una realidad cada vez más compleja que la justicia dominicana está llamada a enfrentar. Y es precisamente esto lo que estamos tratando de hacer en la Escuela Nacional de la Judicatura, ser un referente de un proceso que permita que todos nosotros adquiramos conocimientos acerca de nosotros mismos y de una nueva realidad que se nos presenta de modo tal que podamos tener los valores, conocimiento y destrezas necesarias, acorde al nuevo milenio.

Somos parte de un necesario y profundo proceso de rediseño de la justicia dominicana, lo que el Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia, el Dr. Jorge A. Subero Isa, ha denominado la Segunda Ola de Reformas, que busca en todo momento asimilar los cambios y tendencias que se producen en nuestra realidad nacional y en el ámbito internacional, para insertarnos de lleno en una sociedad del conocimiento que cohabita con una sociedad industrial que no ha podido resolver todavía sus tareas fundamentales de carencia de alimentos, salud, vivienda y educación.

Sabemos que recorremos un camino difícil y lleno de obstáculos. Pero lo enfrentamos con la serena calma de quienes se saben responsables de garantizar a cada habitante de esta patria el derecho a ser reconocido como un ser libre e igual a todos, digno de acceder a la felicidad como cualquier otro.

Muchas veces se les pide a los jueces y defensores que sean más humildes. Interpretamos este clamor como la solicitud de un comportamiento más sencillo y servicial, en el cual nunca presuma de la riqueza de sus cualidades y conocimientos y que por el contrario siempre estén prestos a la hora servir con amabilidad, respeto y discreción, que son cualidades que forjan a los seres humanos realmente nobles.
No tengo dudas de que ustedes sabrán comportarse de acuerdo a aquellos valores.

Estamos confiados en que la experiencia que vivieron en la Escuela Nacional de la Judicatura fue una experiencia de alegría, que los acompañará siempre y que les permitirá integrarse a la lucha por los anhelos de nuestro pueblo, hasta hacer y sentir suyas las demandas de los que piden, reclaman y exigen justicia.

Felicidades a todos, y éxitos en el camino que van a emprender o están emprendiendo. Manténganse jóvenes, sin complicidad con el pasado y militando por la democratización de la alegría, la sociedad dominicana no espera ni aceptará menos que eso.

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Los Derechos Civiles en R.D

14. Julio 2009

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Recientemente fui invitado para participar en los seminarios de verano “Derecho Civil en la Rep. Dom“, para el programa de pasantía de InteRDom, proyecto académico que fomenta el intercambio y la investigación en los países de la Región. En ese sentido, comparto con ustedes los tópicos más importantes a tratar durante dicho seminario, así como la entrevista preliminar que me realizarán para la actividad que se realizará los días 15 y 22 de Julio en FUNGLODE.

Los Derechos Naturales o los Derechos Humanos son los derechos que las personas tienen simplemente por nacer, mientras que, los derechos civiles son derechos que son reconocidos por los estados dentro de sus límites territoriales.

Los Derechos Civiles los conforman además los principios, aspiraciones, criterios morales y políticos que se refieren a todos los ámbitos de la vida social. Con el paso del tiempo, la definición y reconocimiento de los derechos humanos se han ido modificando de acuerdo a la época y las costumbres de los seres humanos. Los derechos civiles son un pequeño conjunto dentro de los derechos humanos, de hecho, forman su núcleo inicial, básico e indispensable.

Hay personas que definen los derechos civiles como “reconocimiento” del Estado de los Derechos Humanos, y los visualizan como la “positivización” de los Derechos Humanos, pues los Estados surgen y se crean con la principal obligación jurídica de “garantizar” derechos pues no están supuestos a tener que reconocerlos, deben aceptar su existencia intrínseca a la dignidad, garantizarlos y protegerlos.

Los Derechos Civiles son el reconocimiento y protección de los derechos humanos de las personas por la Constitución y las leyes de un país. La nomenclatura derechos civiles ha sido sustituida por la de Derecho Fundamentales a partir de la internacionalización de los Derechos Humanos.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos progresa en el mundo a pasos cada vez más acelerados. Son numerosos los tratados que se han adoptado y puesto en vigencia y los mecanismos de control que se han desarrollado. La mayoría de los países han ratificado los diversos tratados internacionales, incorporándolo en su ordenamiento constitucional lo que nos ha llevado a una constitucionalización de los derechos fundamentales en casi todos los ordenamientos de nuestros países.

Este proceso nos lleva a hablar de un orden internacional de los Derechos Humanos que genera obligaciones para los países en este aspecto, por lo que se hace necesario emprender la tarea de difundir tanto el modo como opera el derecho internacional de los Derechos Humanos, como las obligaciones internacionales de los países en esta área, particularmente entre aquéllos que de un modo u otro realizan actividades relacionadas con ellas.

Es precisamente este el propósito de estos dos encuentros, promocionar y promover el conocimiento de los tratados internacionales sobre derechos fundamentales que han sido incorporados en los ordenamientos constitucionales de los países, a los fines de que puedan ser respetados.

He llegado a la conclusión de que, para que en un país se apliquen los Derechos Civiles, se requiere un conjunto de actividades imprescindibles:

1. Aprobación. No es posible para un país promocionar derechos que no se encuentren consagrados en su ordenamiento jurídico. Si no son aprobados, no existen, esto parece algo muy básico, pero no por ello deja de ser fundamental. En tal sentido, es imprescindible conocer cuáles instrumentos que consagran los Derechos Económicos, Sociales y Culturales han sido ratificados por la República Dominicana y cuáles no, y porqué. En este sentido en la página web del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas podemos ver el estado de los Derechos Humanos en los países y aquí podemos encontrar cuáles han sido ratificados en la República Dominicana. Una vez estos tratados internacionales son ratificados entran a formar parte del ordenamiento jurídico dominicano según lo establece la Constitución Dominicana. Como muy bien ha dicho el ilustre jurista dominicano Eduardo Jorge Prats, “debemos graparle a nuestra constitución estos tratados, porque forman parte de ella”.

2.Promoción. Una vez aprobado, estos tratados deben ser divulgados a todo el país mediante todos los mecanismos a nuestro alcance, para lo cual podemos utilizar las bondades que nos ofrece las Tecnologías de la Información y la Comunicación, las cuales nos permitirían fácilmente promocionar por medio de páginas web como la de la UNESCO donde podemos encontrar los instrumentos legales y programas sobre los los Derechos Humanos y los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC); Así mismo podemos ver en Youtube “Jóvenes por los Derechos Humanos Internacional” (YHRI, del inglés Youth for Human Rights International), quienes han realizado un conjunto de vídeos para la promoción de los Derechos Humanos.

Ver video Derechos Humanos 1

Ver video Derechos Humanos: Un nuevo amanecer

3. Formación. Se hace imprescindible que pasemos de la divulgación al estudio más formal de todos estos derechos. Un ejemplo de ello lo es la iniciativa de InteRDom. Iniciativas como ésta permiten una mayor profundización sobre la temática y la forma de ayudar a que otras personas puedan conocer y entender sus derechos. No basta con conocer, tenemos que poder entender y aplicar ese conocimiento. Aquí el gran reto es conocer, entender, compartir y vivir en la cotidianidad la cultura de los Derechos, Económicos, Sociales y Culturales.

4.Organizarse. Desde mi niñez, escuché a distintos dirigentes de la Confederación Latinoamericana de los Trabajadores, entre ellos a mi papá decir que “Solo el pueblo organizado salva al pueblo”. Qué fuerza adquirió para mí esa frase a lo largo de mi vida y hoy la pienso y tiene más sentido. No hay la posibilidad de construir una cultura de la paz y justicia, sino es a través de la promoción de los derechos de las personas, y esto solo tendrá resultado en la medida que estas se organicen a través de un trabajo comprometido por el cambio de los seres humanos y las estructuras sociales. En el marco de los Derechos Humanos y en especial de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales existe una gran cantidad de organizaciones que se han convertido en redes muy serias de defensa de los derechos de las personas en toda la región. Deberíamos observarlas y conectarnos con ellas. La Red Internacional para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Red-DESC) es un buen ejemplo de iniciativa de cooperación de grupos y personas de todo el mundo que trabajan por asegurar la justicia económica y social por medio de los derechos humanos.

5. Exigibilidad. Regularmente ignoramos lo importante que es utilizar los mecanismos procesales establecidos en la constitución y las leyes para poder exigir el cumplimiento de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. sin lugar a dudas el Recurso de Amparo consagrado por la Ley 437-06 del 30 de noviembre del 2006 es un instrumento idóneo para ello. Este es el objetivo fundamental de la publicación realizada por la Escuela Nacional de la Judicatura titulada “El Amparo Judicial de los Derechos Fundamentales en una Sociedad Democrática“.

En definitiva, hacer exigible el cumplimiento de los Derechos Humanos en su expresión de Derechos Civiles, pasa por su aprobación y ratificación, a los fines de que se incorporen en el ordenamiento vigente, en una correcta promoción cívica de los mismos, por la formación de una masa crítica que los pueda operar en el marco del ordenamiento vigente y de una conciencia cívica que se sustente en la organización social.

Esto es lo que trabajaremos en estos dos encuentros. Teniendo como objetivo:

1. Identificar y aplicar el Derecho Internacional sobre los Derechos Humanos, reconociendo el carácter vinculante de los mismos en el ámbito de la legislación nacional.
2. Desarrollar estrategias para lograr la aplicación de la normativa internacional en la solución de casos concretos.
3. Incorporar como parte de la cultura del participante el reconocimiento y re valoración de la normativa internacional sobre Derechos Humanos.

Contenidos básicos:

1.- Convención de los Derechos Civiles de la Mujer
2.- Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José)
3.- Convención sobre los Derechos del Niño
4.- Declaración Universal de los Derechos Humanos
5.- Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
6.- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
7.- Derechos de los Jóvenes

Actividad Grupal:
Grupos de 5.

Preparación de un informe situacional de cada uno de los tratados de los contenidos básicos donde deberán analizar a partir de los siguientes aspectos:

* Aprobación.
* Promoción.
* Formación.
* Organización.
* Exigibilidad.

Cada equipo deberá traer una propuesta de como cumpliría estos cinco pasos en el convenio que le corresponda, luego de haber analizado el mismo.

1.- Convención de los Derechos Civiles de la Mujer
2.- Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José)
3.- Convención sobre los Derechos del Niño
4.- Declaración Universal de los Derechos Humanos
5.- Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
6.- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
7.- Derechos de los Jóvenes.

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A los Aspirantes a Juez de Paz

2. Julio 2009

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Henry Molina Antes de pronunciar estas palabras de apertura que voy a compartir con ustedes, debo aclarar que NO las escribí yo. Es que aunque a la Doctora –como llamamos cariñosamente a Gervasia Valenzuela, subdirectora de la Escuela—no le gusta que yo diga esto, la realidad es que yo no hago nada en la escuela, lo único que yo hago es hacer que los demás trabajen, y por esa razón se me ocurrió utilizar el mismo método reseñado en su blog por mi amigo Genis Roca, en un post titulado: “¿Estará llegando por fin una nueva política?” en el cual hace referencia del blog de Guillermo Fernández Vara, presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura, cito: “Dentro de dos semanas es el Día de Extremadura. Es decir, el de todos nosotros. El Presidente de la Comunidad Autónoma hace el discurso oficial. Si lo tuvierais que hacer vosotros, ¿que diríais? No vale demasiado largo, que el discurso lo hago yo, que es mi obligación. Os pido a cada uno una frase o un párrafo. ¿Me echáis una manita?. Gracias. Guillermo” Entonces se me ocurrió indagar que es lo que realmente deberían escuchar ustedes como Aspirantes, así que para construir el discurso garantizando que fuera transparente y participativo y por supuesto siendo coherente con mi principio de que yo no trabajo, escribí el sábado 25 de abril del 2009 un post o entrada en mi blog personal www.henrymolina.com , titulado ¿Me ayudas hacerlo bien? en donde solicito colaboración para preparar lo que debería decirles en esta ocasión. Y guardando la distancia, porque no soy presidente de de la Comunidad Autónoma de Extremadura, pero en un contexto igual de importante para todos, solicité ayuda para elaborar las ideas a compartir en este acto de apertura de hoy, para el nuevo grupo de Aspirantes a Jueces de Paz 2-2009 de la Escuela Nacional de la Judicatura.

Fruto de esa experiencia corroboré una vez más lo maravilloso que es aprender intercambiando ideas con los demás. Estas ideas, por lo tanto no son exclusivamente mías, la he tomado prestadas, son la voz de algunos de sus compañeros de promociones anteriores, de algunos empleados de la escuela y de personas de la comunidad de quienes de manera muy gentil las recibí como respuesta a la petición que hiciera a través de mi blog. Quizás lo primero que deba hacer es extenderles una felicitación por ser parte de esto que comienza hoy, por haber llegado hasta aquí, con su esfuerzo, su sacrificio, sus sueños y determinación.

Al haber optado por estar en este momento y en estas circunstancias Uds. han elegido, el camino más largo, el de lo correcto, en lugar de las tantas formas de evadir las responsabilidades y los retos que han tomado cuerpo en nuestra sociedad. Escoger formarse, estudiar, puede parecer un camino largo y difícil, pero estén seguros de que la meta es más dulce y el éxito más gratificante, porque como dijera Simón Bolívar: “Para el logro del triunfo ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios”. Lo que los ha guiado hasta aquí debe ser mantenido por ustedes como inspiración a lo largo de su trayectoria en la Escuela Nacional de la Judicatura y en su desarrollo profesional. Para nosotros, el hecho de que cada uno ustedes (aspirantes de nuevo ingreso) estén iniciando hoy el Programa de Formación de Aspirantes, significa que son más que merecedores de estar aquí. Una metáfora que adecuada a la ocasión es que cada uno sienta que son como piedras escasas y preciosas que, si ustedes y nosotros hacemos el trabajo de pulir, de afinar hasta alcanzar la excelencia, veremos trasformarse en hermosos diamantes. Entonces, depende de cada uno de ustedes, primero creer en eso, y segundo estar dispuestos a asumir el reto y continuar dando lo mejor de sí, no sólo hasta que termine el programa, sino mientras dure su ejercicio profesional, con la conciencia de que en cada uno de ustedes reposa la fe y la esperanza del pueblo dominicano, de que exista en nuestro país una justicia sana. Es un reto personal, no sólo académico. La visión de aquello a lo que aspiramos, a lo que aspira cada uno de ustedes, su sueño, debe inspirarlos. Animados por tal visión, con confianza en si mismos, con responsabilidad y perseverancia, venciendo las dificultades y convirtiéndolas en experiencia para continuar enarbolando los principios y valores y su fe en Dios, cada día será un paso de avance hacia esas metas en las que todos estamos comprometidos. img_9476Les exhortamos a mantener actitud positiva, aceptar retos y cambios en su vida, a ser disciplinados, colaboradores, dar y recibir colaboración de todos, tener voluntad de cumplir con sus propósitos. La ENJ tiene la tarea de contribuir a que ustedes sean hombres y mujeres ejemplos de la sociedad. Es nuestro propósito que ustedes se conviertan en nuevos paradigmas, pero para ello deben de asumir el gran reto que es el cambio, lo cual significa dejar atrás cosas que eran conocidas para acoger nuevas, tal vez desconocidas. Como triunfadores, les corresponde distinguir entre lo que deben hacer y lo que realmente quieren hacer, y confiar en que pueden hacerlo. Un buen juez es aquel que escucha con atención y respeto, que no es arbitrario, que ejerce su autoridad sin ser autoritario, que decide en tiempo oportuno y de forma clara, de modo que su decisión contribuya al desarrollo del derecho. En la ENJ se aprenderán muchas cosas, pero lo más importante, será poner en práctica lo aprendido, con un alto sentido de la justicia y de compromiso. Si con el esfuerzo de ustedes y nosotros logran estas metas, entonces su paso por la ENJ va a marcar una etapa en su vida. Depende de ustedes el arriesgarse y cumplir esta misión a favor de nuestra nación. Esperamos que esta bienvenida, estas palabras, les sirvan para ganar más confianza, para saber que pueden enfrentar sus temores y lograr sus aspiraciones, y que cuentan con nosotros. Ustedes son parte de este esfuerzo por mejorar cada día nuestra sociedad. Son protagonistas de nuestro tiempo. Y lo que les preocupe, lo que les inquiete, será tomado en cuenta por la ENJ, que dialogará con ustedes a lo largo de este proceso. Emprendamos pues el camino por venir con alegría, con paz mental, con esperanza. No pierdan ni por un momento la curiosidad, la vocación de inquirir e indagar. Sean flexibles, pero disciplinados y veremos cómo avanzaremos decididamente. Asumamos el compromiso, compartámoslo. Y que nos guíe aquella expresión de Miguel de Cervantes: “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia”. Estas son, a grandes rasgos, las ideas que fueron aportadas por aquellas personas que respondieron a mi petición en el blog. Como las comparto, las he puesto ante ustedes para que las guarden en su corazón y en sus pensamientos a lo largo de todo este proceso y este camino que inicia en la construcción de personas nuevas para una nueva sociedad, jueces nuevos para una nueva justicia. Este es el sueño que estamos buscando, espero que juntos podamos construirlo. Finalmente me he dado cuenta de que sí hago algo en mi trabajo. Como han visto, lo que hago es aprovechar el talento y el trabajo de mis colaboradores y colaboradoras, poner las cosas juntas, unir los esfuerzos y deseos. Creo que este puede ser un principio que ustedes aprovechen en su devenir en el curso que comenzamos hoy. Agradezco su atención, y agradezco más el aporte que hicieron a estas ideas Para Patricia Santana, Ellys Coronado, Laura Acosta,Virginia Feliz, Jissel Naranjo, Yudeka López, Miguel Ángel Díaz Villalona, Esther Nazareth Puntiel, Keyla González, Yáskara Vargas, Sandy Mejia, Evelyn Rodríguez. Con sus pensamientos, valores y sentimientos hemos construido este discurso, que espero que sirva a cada uno para sentir y saber que con el trabajo de todos, alcanzaremos las metas deseadas.

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